24.9.10

Nostalgia 08/09/09 - 18/09/09

Y me agarró la nostalgia barilochense. Siempre con efecto retardado, porque se cumplió un año hace un par de semanas. Si extraño esa ciudad que me hizo pasar 10 hermosos días de mi vida. Sí, solo 10 pero fueron los mejores sin dudas. Me acuerdo que no estaba emocionada, sentía un miedo interno a pasarla mal. Así que, inconsientemente, bloqueé todo sentimiento de emoción o nervios, solo para no desilusionarme. Y finalmente un 8 de septiembre de 2009 a las 8 de la mañana llegaba ese enorme micro de dos pisos con un enorme "Chevallier" en sus costados y ahí sentí toda esa emoción que no había sentido por represión por un año. Subí segunda al micro, que lindo fue tener todo ese enorme micro para analizar donde apoyar mi traste. Y copamos el fondo, cantando, saltando llegamos al Evangelico y después al Libertad. Agarramos la ruta y empezamos a hablar con los de los otros colegios. Creo que lo más significativo del viaje de ida fue que gracias a que Caro queria jugar a las cartas, hablé por primera vez con Pablo. Cuando llegamos a Bariloche el 09-09-09 sin dudas me sentí muy feliz, que esa felicidad se fue cuando nos llevaron a ese rancho pija que me molestó muchisimo. Lo único que rescato fue la pileeeeta, que linda que era. Al otro día nos llevaron al hotel Arrayanes ♥ que hermoso hotel, día al pedo salimos con los Hummas a caminar por el Lago Nahuel Huapí y a esa apestosa convivencia con 3 personas que si bien en esa época eran mis mejores amigas, nos agarrabamos de los pelos. Bañanarse como Dios manda, fue lo que más amé de las habitaciones, sacando ese preservativo que estaba colgado en la cama de Caro. Esa noche fuimos a Grisú, el boliche de los 6 pisos con vista al lago. Qué noche zarpada, tan zarpada que Lorena terminó enojada conmigo. Viernes, hicimos circuito chico, yo con mi hermoso mal humor, fuimos a la excusión más pedorra de todas. Noche, By Pass, que feo bolichongo. Estaba frente al hotel y a las 2 con Caro nos pegamos el palo y volvimos, cruzamos esa calle que nos separaba y fuimos a ver Oye Arnold en el Nick por esa tele de 14 pulgadas. Sabado, síííí LA excursión, Cerro Catedral. Conocí la nieve, cumplí uno de mis deseos. Foto panorámica y guerra de bolas de nieve, que frío que tenia cuando volví al hotel, nada mejor que un baño caliente después de sacarme las botas, llenas de nieve y que hacian cuaj cuaj cuando caminaba. Noche, Rocket, que tuvo menos convocatoría que el casting de Fort, a las 2 ya estaban volviendo la mayoría. Domingo por la mañana, sky, que pija, no podia coordinar con esos palos pegamos a mis pies, gracias que puedo caminar con las canoas, me dieron esas cosas. Tarde, libre. Fuimos con Caro a caminar por el SanCadeBariló, me compré un buzo, una remera, regalos para mi má, Lola, papucho y comprar boludeces para mí, obvio, algún recuerdito quería. Noche, Cerebro, quéééé noche la re puta madre, sin dudas la mejor, no la voy a olvidar nunca, si bien me cagué de risa de Florencia en pedo, lo mejor fue que estuve con Pablo. Lunes, piedras blancas a la mañana o como todos lo llaman "culipatín". Me hice verga la rodilla, de nuevo, salida de lugar. Nada que un "clack" y se fué el dolor no pueda arreglar. Tarde, trineos nordicos. Que excursión pija, mil años para subir, 5 minutos para bajar. Pero la vista que había era hermosa. Noche, no había cheboli, salió pizza en la habitación, peli en la tele (los 4 fantasticos, que lo quería ver yo) y Pablo fue a la habitación para estar conmigo ( en el buen sentido ehhh). Martes, fuimos a un coso donde habia dinosaurios y nos hicieron subir a un cerro que era muuuy peligroso xqe te costaba un huevo subir y bajar, si pisabas mal, te ibas rodando hasta abajo. Noche, puerto rock donde tocaron los Ratones Paranoicos y Genux, fiesta de disfraces, y ahí fue donde cagué todo con Pablo. Volvimos re tarde con los hummas (en el último micro) pero eramos los mejores disfrazados, sin dudas. Miercoles, a devolver los trajes, salimos a caminar para comprar los últimos regalos que quedaban colgados. Y darle la última mirada a Bariló. Noche, había cheboli, Pachá, pero no quisimos pagar la entrada, asi que nos quedamos a terminar de armar los bolsos a los que no les entraba ni un minimo alfiler. Jueves, temprano a bajar los bolsos, llevarlos al micro y nos llevaron al verdadero puerto rock donde nos hicieron la despedida. La vuelta prácticamente no existió para mí, me dormí todo lo que no había dormido en esos días. Viernes 18/09/09 puse los pies sobre la tierra y volví a Buenos Aires.
Bariloche sin dudas tiene miles de anécdotas. Como que gritaba mucho porque Lorena usurpaba el baño y no nos dejaba entrar, el mozo que decía "toplas please", los coordinadores con sus chites pedorros, que te tiraban la puerta abajo cuando querian que te levantes o que te apures para ir a las excursiones, las jodas en los pasillos, las charlas con los otros chicos, ver a N.O. en toalla por el pasillo, esos planteos que me comí por parte de Rocío y Lorena, las charlas boludas, los cantitos, escuchar música pegada al parlante, el aire tan barilochense que entraba por la ventana, cambiarse con las cortinas abiertas hasta que nos avivamos que los de MaxDream del hotel de enfrente nos venian, los "que me pongo", todo, pero TODO, es Bariloche. No hay nada que pueda hacerme pensar que fue feo, horrible, me dan muchisimas ganas de volver, y de repetir ese viaje. Daría todo por volver el tiempo atrás y repetirlo. Creo que sin dudas fue el mejor viaje que tuve en mi vida, sin mis viejos controlandome ni nada. Me sentí libre por 10 días, totalmente libre. Supe lo que se siente no rendirle cuentas a nadie. Pero esa es la escencia de SanCadeBariló.
Bariloche siempre en mi ♥

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